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Neuromodulación

¿Qué es la neuromodulación no invasiva?

Dra. Sara Ochoa 8 de julio de 2026
¿Qué es la neuromodulación no invasiva?

¿Te has preguntado cuánta actividad hay en tu cuerpo sin que tú seas consciente de ello? Hay tanta, que aquí somos incapaces de poder enumerarte todo. Pero te hablaremos de algunas relacionadas con el sistema nervioso autónomo y un concepto llamado neuromodulación no invasiva.

Antes de continuar, te pediremos un pequeño ejercicio: aguanta la respiración, todo el tiempo que puedas. Intenta no respirar, aunque sientas que te falte el aire.

Te haremos spoiler: el cuerpo te "obligará" a que respires. ¿Eres consciente de respirar? ¿Haces algún esfuerzo para mantener la respiración activa durante tu día a día?

Veamos otro ejemplo: cuando sufres una herida, da igual si es pequeña o de gravedad, el cuerpo por sí mismo comienza a repararse: las plaquetas forman un coágulo para aliviar la hemorragia y se comienzan a regenerar la piel, las venas, a sellar el hueso fracturado, la uña que se cayó con el golpe crece de nuevo. Todo sin que tú sientas nada, sin esfuerzo. Es fruto del sistema nervioso autónomo.

El sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo es un conjunto de células que envían y reciben señales bioeléctricas por todo el cuerpo. Es el responsable de todas las actividades internas que tu cuerpo realiza sin que tú te enteres: respirar, combatir el dolor, reconstruir células, la temperatura corporal, la presión arterial, el ritmo cardíaco, el metabolismo, los niveles de glucosa en sangre, la digestión, y un enorme etcétera.

Imagina por un momento hacer ejercicio y tener que acelerar tu corazón de forma consciente cada vez que lo necesites, o que se te olvide respirar. Suena irreal, pero esas cosas no las necesitamos hacer porque para eso tenemos el sistema nervioso autónomo. Como puedes concluir: si tu sistema nervioso autónomo está en buenas condiciones, tu salud en general lo estará.

Cómo funciona el sistema nervioso autónomo

Recibe información del entorno y de distintos órganos del cuerpo, enviando señales a través de señales bioeléctricas. Se compone de dos partes, independientes y dependientes entre sí:

Sistema nervioso simpático (SNS): es la parte que estimula como reacción al entorno. Sistema nervioso parasimpático (SNP): controla las funciones cuando estamos en reposo.

Ejemplo: vas caminando con tu perro al parque. De repente viene corriendo hacia ti un perro grande a toda velocidad. De forma casi instantiva, tomas a tu perro en brazos, corres y te subes a una banca. Cuando te relajas, no sabes cómo hiciste todo eso. Eso fue tu sistema nervioso simpático en acción.

El sistema nervioso autónomo y su papel en la salud en general

Mantenerlo sano y en óptimo estado es clave para nuestra calidad de vida. ¿Qué pasa si esa sincronía se rompe? Lo sufre todo tu cuerpo. Se llama disautonomía, y puede manifestarse como parálisis, hipotensión ortostática, atrofia multisistémica, entre otras condiciones.

¿Qué es la neuromodulación no invasiva y cómo ayuda?

El sistema nervioso se comunica a través de lo que conocemos como neurotransmisores. Las neuronas son las que "toman las decisiones" en nuestro cerebro, pero no se tocan entre sí: hay un espacio entre ellas llamado sinapsis. Para hacer llegar la información entre las neuronas se utilizan "mensajeros" llamados neurotransmisores.

Un neurotransmisor es el mensajero que recoge, transporta, equilibra y entrega las señales entre una neurona y una célula. La velocidad es enorme: dependiendo del diámetro del neurotransmisor, puede oscilar entre 1 y 4 metros por segundo.

Hay tres tipos de neurotransmisores:

Excitadores: aumentan la actividad o la acción (como la epinefrina). Inhibidores: disminuyen la actividad (como la serotonina). Moduladores: buscan el equilibrio de la actividad.

Millones de millones de neurotransmisores trabajan de forma simultánea, constante y coordinada para mantener nuestro sistema nervioso en funcionamiento pleno, controlando todo: la respiración, latidos del corazón, niveles de concentración, estados de ánimo, etc.

Cuando un neurotransmisor completa su trabajo, su labor termina por medio de tres mecanismos: degradación (una enzima cambia su estructura), difusión (es enviado a otro sitio) o recaptación (es absorbido por la propia neurona que lo envió). Esto evita que las órdenes se ejecuten en un bucle exponencial.

Resultados de la neuromodulación no invasiva

Debes tener claro que la neuromodulación no invasiva es un tratamiento que brinda resultados duraderos, estables y sostenibles, pero a mediano plazo. No encontrarás resultados inmediatos.

Cuanto mayor sea el daño, el dolor o la gravedad de la lesión, más sesiones necesitarás para comenzar a ver resultados. Como mínimo se necesitarán de 8 a 10 sesiones, y el profesional de la salud es el único que puede decirte el máximo o mínimo según tu historial clínico.

Si tienes alguna duda sobre si la neuromodulación no invasiva puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida, escríbenos — con gusto te atenderemos en Clínica Ser Humano.

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1 comentario

M

María García

9 de julio de 2026

Excelente artículo, muy claro y fácil de entender. Gracias por la información.

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